
Ya saben, vuelven "por fidelidad...". A sus seguidores, a su arte, a sus compañeros, a sus antiguos jefes, a sí mismos o porque se lo debían a su familia. Quizá sencillamente no digan la cruda verdad y la lealtad se deba a su cuenta corriente, a la necesidad de carburante monetario. O puede que solo se deba a que al público adora el revival. ¿La estrella se mantendrá a la altura, se le notarán los años, merecerá la pena pagar por verle? La vuelta de los grandes nombres del pop, los deportes y el cine no cesa. Y éste parece el verano del eterno retorno. Blur llena sus conciertos (120.000 personas) de regreso en Londres -y con esta resurrección renace la guerra del britpop Blur contra Oasis-, Whitney Houston renace de sus cenizas y los madridistas se rinden al segundo advenimiento de Florentino Pérez.
Damon Albarn confirmó que la banda no volverá a tocar. El último show que realizaron juntos fue en el festival T In The Park.
En una entrevista con la Q Magazine, Damon Albarn habló del futuro de Blur: "Lo que logramos fue hermoso. Estoy seguro de que se arruinaría si siguiéramos tocando. Por eso no habrán más conciertos. No hay problemas entre nosotros, con Graham está todo bien.Pero para mí fue suficiente".
Otro miembro de la banda que confirmó estos dichos fue el bajista Alex James quien dijo que "no hay planes para volver a tocar juntos".
